El adaptador de automoción se conecta a la válvula de la botella mediante un
sistema de enchufe rápido, permitiendo la salida del GLP en fase líquida a la
presión en que se encuentra en el interior de la botella.
El adaptador dispone de un dispositivo de corte por exceso de caudal que asegura
el cierre en caso de rotura del latiguillo de conexión y de una válvula antiretorno.
Para evitar que el dispositivo de exceso de caudal actúe al abrir el adaptador, este
dispone de un mando con dos posiciones, una primera que reduce el paso durante
la apertura y otra de trabajo con el paso completamente abierto.